🌅 En el ocaso 🌇


Me encanta caminar por las calles, por los parques, por donde quiera que sea, pero que sea cuando está presente el ocaso. En el ocaso encuentro refugio, encuentro ese lugar donde amas estar porque te sientes protegido y en paz. En el ocaso me inspiro tremendamente, confío en mí, creo en mí y tengo fe. Toda la vida así lo sentí, así lo he sentido toda la vida. El ocaso me atrapa; es un éxtasis contemplarlo.
Una tarde subí al ático a rememorar recuerdos, a ver las cosas que conservo de mis viejos: sus ropas, sus sombreros, sus muebles. Se podía ver el sol ocultándose por la ventana, así que me acerqué para mirarlo, pero traía el sombrero de mi padre en una mano y en la otra los lentes con cordón que usaba mi madre.
Me postrĂ© ahĂ­ en la ventana apretando fuertemente aquellos objetos a mi pecho, cerrĂ© mis ojos, sentĂ­ la luz penetrar a travĂ©s de ellos; sentĂ­ la presencia de mi madre y de mi padre en cuerpo y alma. 
TenĂ­a tan apretados hacia mi pecho el sombrero y los lentes que cuando me animĂ© a despegármelos, cayĂł un papel; supongo que los lentes removieron el papel de donde se encontraba guardado en el sombrero,  y cayĂł.
No tenía idea de lo que podría ser, pero lo desdoblé con suma curiosidad; sin duda era una carta de mi madre hacia mi padre, distinguí la letra.




13 de julio de 1965
Querido JosĂ© Juan, ayer fue el dĂ­a más hermoso que hasta hoy he podido vivir, no olvidarĂ© esas imágenes:  tĂş y yo caminando de la mano en ese campo, los dos sentados a la sombra de ese árbol durante un buen rato, riendo y suspirando por tenernos tan cerca.
No pensé que me pidieras que fuera tu esposa, no pensé que hiciéramos el amor en pleno ocaso. Nunca había visto el ocaso tan hermoso; con su hermosura me confesó que era el inicio de nuestro eterno amor.
Te amo desde ahora y para siempre.
Tu Ana.
ComprendĂ­ entonces que en el ocaso somos mi madre, mi padre y  yo, desde aquel dĂ­a de mi concepciĂłn.
Fin. 

Ve el video en YouTube:




Comentarios