Año nuevo
Chupeco camina por la calle, todas la familias están de fiesta, vestidas elegantemente, con este frío llevan chamarras costosas, bufandas y guantes. Todos están glamurosos, han elegido sus mejores atuendos, sobre todos los más jóvenes; las mujeres llevan puesto un bonito maquillaje. Se siente el alboroto, la emoción, la alegría, va a iniciar un nuevo año, representa quizá nuevas oportunidades. Chupeco camina hacia su casa, no voltea para ningún lado, pero puede oler y sentir el humo de la carne que están asando. Unos jovencillos vienen hacia él alborotados, con botellas de tequila en las manos, no lo miran, se pasan de largo. Todas las casas por las que pasa tienen las luces encendidas, las puertas abiertas, van a recibir el año. Una mujer adentro de una casa grita: “Lánzate por las tostadas pa’l pozole”. En otra casa se escucha una cumbia. Chupeco sigue avanzando en medio de toda aquella atmósfera de fin de año. Nadie lo ve, él camina como un ser invisible. Jala el hilo de la pue...